Las tres narraciones tienen muchas cosas similares, comenzando con la
manera indirecta de imponer reglas como el caso de La Caverna y del capítulo de
Génesis, y la manera directa de la Aldea, reglas de las cuales siempre hay un
hombre quien las rompe, ya que como seres humanos está en nuestra naturaleza la
curiosidad y si nosotros no, nos aventuramos
a lo desconocido no podemos descubrir lo que realmente está bien o está
mal.
Podemos
observar que en las narraciones también se encuentra el miedo a los
desconocido, así como esta en nuestra naturaleza el ser curiosos, también está
el ser miedosos, porque cuando nos referimos a miedo lo que pensamos es en el
dolor, ya sea físico o mental.
Así
que si queremos descubrir la verdadera realidad debemos de dejar el miedo a un
lado y arriesgarnos a lo nuevo, así como el caso de Adán y Eva ellos sabían que
comer el fruto prohibido estaba mal, pero también tenían curiosidad por conocer
lo que pasaría si lo comían, o también el caso del prisionero de la caverna,
tuvo que sufrir para liberarse de la cadenas y podes descubrir el mundo
exterior y real.

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